miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Cómo somos los ecuatorianos?

La información sobre la estructura de la población es fundamental para el diseño de estrategias de mercadeo orientadas a satisfacer las necesidades del consumidor de acuerdo a sus preferencias y comportamientos. El perfil “Los ecuatorianos” desarrollado por Consultor Apoyo profundiza en temas tan básicos como la distribución de los habitantes y tan complejos como la definición de los niveles socioeconómicos existentes en el país.

Si bien ser ecuatoriano se define por haber nacido aquí, su significado va más allá de eso, involucrando cultura y valores, así como también la percepción sobre lo regional y étnico. En este último aspecto generalmente se identifica a Guayaquil como la “Perla del Pacífico” y al guayaquileño como un “Madera de Guerrero”, mientras que Quito es la “Luz de América” y sus habitantes “Chullas Quiteños”. Considerando esto, en el imaginario nacional se percibe a Ecuador en forma fragmentada por regiones y dentro de ellas se releva a las ciudades más grandes como Guayaquil, Quito, Cuenca y Manta.

En su totalidad, el país tiene aproximadamente 14 millones de habitantes, de los cuales la mayor parte se encuentra en la región Costa (6’994,000), en la que también se encuentra la provincia más poblada Guayas (3’744,000). La zona que más población alberga es la urbana con 9’410,000 en comparación a la rural (4’794,000).

La composición étnica se define básicamente en blancos, mestizos, indígenas, negros y mulatos. La mayoría se considera mestizo (8,2 millones), pero se valora ser blanco por sobre todas las otras etnias, existiendo una fuerte relación directamente proporcional entre la etnia y el nivel socioeconómico.


A nivel general los ecuatorianos valoran mucho la tecnología desde todos los niveles socioeconómicos, edades y géneros, por lo que es común observar un elevado uso de teléfonos celulares y cabinas telefónicas tanto en sectores urbanos como rurales. Asimismo, el DVD se convirtió en un medio digital sustituto del VHS utilizado por todos los niveles socioeconómicos en áreas urbanas. Por otra parte, existe una venta más ampliada de computadoras e incluso mercado negro de estas. Los smartphones se usan en niveles medio y alto, mientras que los iPods en niveles altos solamente.

Los medios de comunicación, disponibles para todos los niveles socioeconómicos, presentaron cambios significativos en los últimos años debido a diversos factores. Entre ellos el cambio de frecuencia de la televisión pública y el incremento de la prensa de corte popular con la aparición de diarios como Súper, Pepe y los distribuidos gratuitamente en la Metrovía y Trole. Eso, sumado al mayor uso de correo electrónico en jóvenes y segmentos populares debido a la emigración, representan un reto para los medios tradicionales actualmente. 

Si bien se trata de un país pequeño, el crecimiento de las ciudades ecuatorianas es perceptible en las mejoras realizadas en mercados, construcción de centros comerciales populares, ampliación de vías y medios de transporte como el Trole en Quito y la Metrovía en Guayaquil. Las obras más importantes de estas dos ciudades son indudablemente el teleférico en la capital y el proceso de regeneración urbana en el puerto principal.


Pero no sólo la infraestructura es fuente de orgullo para los ciudadanos, ya que las grandes marcas locales también lo son. Los años que tienen en el mercado, su consolidación como negocios, la imagen que proyectan, entre otros aspectos son sinónimo de éxito para algunas marcas, tanto en Sierra como en Costa.

¿Cómo vivimos los ecuatorianos?

Más allá de las regiones y etnias que separan a Ecuador, existen los niveles socioeconómicos. Los hogares ecuatorianos se clasifican en cuatros estratos en función de variables como ocupación, educación, tenencia de bienes, uso de servicios y vivienda. El más alto de todos es el A, donde se encuentra a personas con mayor preparación académica y acercamiento a la tecnología y cultura. Entre sus actividades preferidas están los espectáculos, lectura y viajes, utilizando el baile y uso de licor como socializador. Por su parte, el B es un nivel en el que las personas se restringen mucho más en su capacidad de compra y con un promedio de gastos de USD 600 logran mantenerse actualizados en la tecnología. Después de los alimentos, el rubro más importante es la educación, lo que se refleja en que la mayoría son bachilleres y profesionales. El deporte es más importante para ellos que para el nivel A y su prioridad es estar en el hogar compartiendo en familia.

Ya en el nivel C los ecuatorianos disminuyen la frecuencia de actividades, ya que su principal distracción es la televisión, radio y ceremonias religiosas. Su nivel de gastos promedio es de USD 400, siendo alimentación y vivienda lo primordial. Finalmente, los niveles más bajos, el D y E muestran una fuerte disminución en actividades y riqueza en su variedad, centrándose en la religión más que en la televisión y radio. Sus gastos se aproximan a los USD 300 y aunque su presupuesto para alimentación es similar del nivel C, el de vivienda es más bajo, al igual que el de transporte.

Considerando esta información recopilada por Consultor Apoyo, el nivel de incertidumbre disminuye a la hora de tomar decisiones estratégicas dentro de la organización, demostrando que la investigación de mercados es una inversión que asegura el éxito de su empresa.


Texto extraído de Perfil “Cómo somos los ecuatorianos”,
un estudio Multicliente realizado por CONSULTOR  APOYO Inteligencia de Mercados.
Dirección General: Julia Helena Carrillo
Coordinación Ejecutiva: Patricia Triana
Equipo de Investigación: Julia Helena Carrillo, Patricia Triana
Colaboradores: Cristina Páez
Costo del estudio completo: USD 800 + IVA
perfiles@consultorapoyo.com
consultor@consultorapoyo.com
Derechos reservados. Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización escrita del Director. 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Percepción y experiencia de los ecuatorianos frente a la violencia urbana

La creciente preocupación por el nivel de inseguridad que vive el país es sin duda uno de los temas más destacados, no sólo en los medios a nivel nacional, sino en las conversaciones cotidianas de los ecuatorianos. Conciente de eso, el equipo técnico de Consultor Apoyo realizó una encuesta sobre la victimización, la misma que busca comprender con mayor exactitud lo que sucede en Guayaquil y Quito con relación a delitos perpetrados contra las personas y la propiedad.

Los resultados respecto al conocimiento de víctimas de sucesos de violencia en el último año señalan que para todos los tipos de delitos mencionados, Quito muestra cifras superiores con respecto a Guayaquil. Así, por ejemplo, el robo al paso asciende al 47% en Quito y 36% en Guayaquil, robo en vivienda o local, 21% y 4%; y robo de vehículo 16% y 2% respectivamente.









Otro punto importante de destacar dentro de los resultados del estudio es el tipo de armas utilizadas para ejecutar los delitos, siendo arma blanca y de fuego las más mencionadas (11% y 10% respectivamente). Sin embargo, es impactante conocer que una cifra similar (10%) se reflejó en la declaración de que el agresor no utilizó armas al momento de atacar.









Por otra parte, la medición de acuerdo a los niveles socioeconómicos mostró que los segmentos que mayor número de afectados conocen  son el B (medio típico y medio bajo) y C (bajo típico y bajo ascendente). El A (medio alto y alto) y D (muy bajo pobre), aunque en menor proporción, también afirman saber de casos de violencia por experiencias de familiares o amigos.








Si bien es entendible que los medios busquen incrementar  la conciencia ciudadana frente al fenómeno de inseguridad que se vive en Ecuador, parece ser también necesario que se preste un énfasis especial a la prevención. Esto es algo que los encuestados evidentemente ya lo hacen, adoptando conductas de menor riesgo como parte de un nuevo estilo de vida.  Entre las precauciones más mencionadas está el llegar más temprano a casa, salir menos que antes, no llevar efectivo y no tomar taxis en la calle. A pesar de aquello, el 41% de los ciudadanos consultados afirman haber sido víctimas de sucesos de violencia en los últimos 12 meses, una cifra que resulta alarmante por su incidencia. El robo al paso es el delito más mencionado (24%), manteniéndose la tendencia de que en Quito se reportan mayor número de casos que en Guayaquil. El estudio, que se realizó mediante la técnica de encuestas en hogares a 1200 personas, modifica la percepción general que se tiene de que el puerto principal es más peligroso que la capital, ya que el índice de delincuencia real resulta mayor en esta última ciudad.





El índice de seguridad es en consecuencia sumamente bajo, reportando que sólo un 2% de guayaquileños y quiteños aseveran sentirse seguros, frente a un altísimo 81% que se identifica como poco o nada seguro en su ciudad. Es importante destacar, como lo indica Gaitán Villavicencio en su texto “Violencia social e inseguridad comprobada en Guayaquil: diagnóstico de situación”, que la percepción de inseguridad de la ciudadanía es mayor que la inseguridad real, debido a la distorsión del imaginario social como consecuencia del amarillismo de algunos medios de comunicación, la debilidad del capital social y del etiquetaje étnico y social existente. Esto de cierta manera explica la brecha existente entre los delitos tanto conocidos como reportados y la percepción de seguridad e inseguridad en las ciudades investigadas. Además de que la evaluación de la labor de la policía en la ciudad de los encuestados no proporciona mayor sentimiento de seguridad, siendo el índice de calificación positiva a esta institución de 21%, regular 51% y negativa 27%, poniendo en evidencia la percepción ciudadana de la falta de un sistema de protección lo suficientemente equipado y preparado para combatir la delincuencia que soportan los ciudadanos a diario.




Si bien la percepción sobre la inseguridad reinante supera la realidad de la experiencia de las personas y en ello algo puede tener que ver la información que sobre la violencia despliegan los medios amarillistas, no es menos cierto que los hechos de violencia reportados hablan de una muy alta incidencia en la población. Se suma a ello la poca confianza que merece la labor de la policía. (Apenas el 20% de respuestas evalúa positivamente a la institución policial, mientras el 78% conceptúa su servicio de resguardo entre regular y malo).

En conclusión, una muy alta incidencia reportada de delitos a las personas, tanto en Quito como en Guayaquil, con mayor impacto en la capital que en el puerto principal, unida a una sensación de inseguridad general y de falta de protección y resguardo policial, caracterizan esta nueva forma de autopercepción ciudadana, víctima de la inseguridad y la violencia.

Levantamiento y análisis de información:

Metodología: Investigación Cuantitativa
Técnica: Encuestas cara a cara en hogares
Análisis: Análisis estadístico descriptivo
Fecha de campo: Del 27 de Junio al 10 de julio, 2011
Ciudades: Quito y Guayaquil
Error muestral: +/- 2.9% de error para 1200 casos
Nivel de confianza: 95%
Muestra:1200 casos

jueves, 8 de diciembre de 2011

Estamos vivos, ¡todavía somos Target!

En un mundo tan cambiante como el actual es fundamental cuestionarnos como marketeros sobre la realidad del conocimiento que tenemos acerca de las personas que forman parte de nuestro mercado potencial. Asimismo, es importante considerar cuántos clientes perdemos por no entender a profundidad sus hábitos, gustos y preferencias.





Es ahí donde surge la inquietud  detonante relacionada a qué sabemos los gerentes de marketing de uno de los segmentos más olvidados en el mercado a nivel mundial: la tercera edad. Justamente con la premisa de indagar en el mismo, Consultor Apoyo realizó un estudio con múltiples metodologías que aportó a la comprensión de un grupo importante de la población y descubrió la brecha existente entre las auto percepciones de estos sujetos y las de los gerentes de mercadeo, interfiriendo en lo que sería una interesante fuente de ingresos para distintas marcas y productos.

En este Multicliente se trabajó con entrevistas a profundidad a gerentes de marketing y Gerentes de Investigadoras de Mercados locales e internacionales, observaciones participantes y encuestas cara a cara con hombres y mujeres de 60 años en adelante de Quito y Guayaquil. Todo esto con el propósito de fomentar la sensibilización e importancia del crecimiento proporcional que representan las personas mayores en las sociedades a nivel mundial, por lo que es fundamental el interés hacia este segmento y su realidad de vida.

De acuerdo a estudios realizados por las Naciones Unidas en los últimos tiempos se han registrado incrementos importantes de la población de sesenta años o más y además, se pronostica un incremento aun mayor de personas que tienen más de 80 años. Este envejecimiento de la población se dará principalmente en países desarrollados, pero cada vez y con mayor fuerza en los menos desarrollados, por lo que es elemental estar preparados para ser capaces de responder al escenario social en el que estos individuos se desenvuelven prestando especial atención a su rol como consumidores de bienes y servicios finales. Pero no solo van a ser más, también y como algo importante de destacar es que son distintos. El avance de la tecnología y la globalización han generado transformaciones significativas en los comportamientos de los individuos de la tercera edad. ¡Aceptémoslo, “los viejitos” de ahora no son iguales a los de hace cincuenta años!








Los resultados encontrados en la investigación demuestran que el distanciamiento entre las percepciones de los actores del  mundo del  mercadeo y la realidad de vida de los individuos de la tercera edad es grande. Hay una pre concepción por parte de algunos marketeros sobre el comportamiento de los hombres y mujeres mayores de 60 años que parte de un imaginario, que por un lado los aglutina de los 60 a los  90 años sin diferencias y  por otro los estereotipa con un modelo propio de la post guerra  siendo esta una realidad que dejo de existir  años atrás. El imaginario gira alrededor de abuelos con la cabeza blanca, de salud deteriorada, jubilados, de poco poder adquisitivo, tradicionalistas, conservadores y anticuados en su manera de ser. Pero ellos son distintos y sus vidas han cambiado, algo que se aprecia en la importancia de su actividad laboral y el deporte, denotando su necesidad y voluntad de utilidad social.



Este estudio demuestra que lamentablemente, este grupo objetivo sigue siendo ignorado por las empresas al momento de tomar decisiones estratégicas en relación a los productos y servicios que ofrecen. Los gerentes de marketing y de las investigadoras manifiestan que este target es considerado única y exclusivamente al momento de diseñar productos orientados a cubrir las necesidades que se consideran específicas de este nicho, las cuales están generalmente relacionadas a productos de salud, seguros y alguno que otro elemento que tenga que ver con las problemáticas que el envejecimiento vaya presentando. No existe conciencia ni interés por descubrir verdaderamente quiénes y cómo son estos personajes de la tercera edad, así como tampoco sus necesidades, gustos, opiniones y motivaciones.  Los resultados demuestran que son un grupo más hedonista, que se preocupa por el placer, la diversión y el disfrute personal. Y no existe, según ellos, en la actualidad una empresa que los considere con sus características propias y específicas del momento.







El estudio demuestra también que el problema gira entorno a una desconfianza de la rentabilidad del grupo objetivo. Es por ello que el interés de los investigadores tiene poco eco. Este hecho sumado a una actitud negativa y casi de rechazo hacia descubrir este nuevo segmento se confabula y evita darle mayor empuje a la investigación de los individuos mayores de 60 años. No obstante, es claro que este grupo de la sociedad irá en aumento y será de interés cada día mayor para todos, debemos prepararnos para lograr conocerlo, para atenderlo adecuadamente y estar a la altura de sus necesidades. No es admisible que quienes estamos a la vanguardia del consumo lleguemos tarde en este cambio. Es además parte de la responsabilidad social que tenemos todos para con el mundo. Es fundamental que en el Ecuador se conozcan los cambios conductuales que se han dado en los individuos de la tercera edad en los últimos años. Convirtiéndose luego de mirar los resultados, en casi un deber, el alzar la voz junto a la de ellos en son de protesta para decirle al mundo que ¡siguen vivos y que son todavía TARGET! 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El valor clave del renovado segmento de los Tweens


Jenifer Jarak, Directora Comercial de Imaginaria Market Research, analiza este grupo etario: sus perfiles personales y su vínculo con las marcas
Fuente: iProfesional



¿Quiénes son los Tweens?
Son nenas y varones de 8 a 12 años que viven con sus familias.
Esta etapa tiene dos fases diferentes: mientras los chicos de 8 y 9 años son considerados niños todavía, desde los 10 a los 12 años, ya empiezan a experimentar cambios físicos y emocionales entrando a la pre-adolescencia.
Aunque rechazan las cosas infantiles, todos siguen siendo niños, por lo que requieren protección y contención.

Estar en familia es importante para los Tweens, en especial, pasar tiempo con sus padres: les gusta que éstos les den su apoyo en todo lo que emprendan.
Encuentran que su entorno le otorga importancia a lo que ellos piensan, y se sienten con la libertad y el derecho a pedir y a opinar. Tienen poca tolerancia al "no", al fracaso, y a la frustración.

Este espacio familiar, es valorado, pero en muchos casos la rutina y las obligaciones hace que estos momentos se vuelvan escasos.

Son muy exigentes con sus padres, pero también lo son con su colegio, con las marcas que usan y los canales de televisión que miran. Influenciados por los medios, son grandes consumidores. Estimulados en una realidad donde predomina el plano visual, los chicos se cautivan con lo que ven, con lo gracioso y lo ridículo.

Les gustan los cambios y la renovación permanente. La instantaneidad es un valor que dan por sentado: lo quieren todo, y lo quieren al segundo.

En su tiempo libre les gusta realizar deportes y actividades recreativas. Les fascina la tecnología y su relación no es funcional sino totalmente emocional y sujeta a la moda.
Se sienten cómodos con ella y no le genera miedos ni preconceptos. Son muy curiosos y como no soportan estar aburridos, buscan entretenimiento con las consolas de juegos, con la computadora o viendo televisión.

Jugar es parte de su crecimiento y aprendizaje. Fuera de la escuela y las actividades extracurriculares, lo que les gusta es aprovechar su tiempo libre.
Aunque lo lúdico está presente en todas las etapas de la vida, es en ésta donde cobra un valor primordial: para los chicos el ocio es sinónimo de juego.

Las redes sociales aparecen como un juego y una forma de conectarse con sus amigos.
Facebook es uno de los lugares donde todos quieren estar, y su entrada los hace sentir más grandes, aunque muchas veces lo que terminan haciendo en la red sea parte del juego.
Además, visitan páginas de juegos, de los canales de televisión, de marcas o entran a Youtube en busca de videos graciosos o de contenidos de sus shows de TV favoritos.

El Smartphone, es el objeto más deseado de los Tweens, porque Internet es parte de la diversión de tener un celular.

La relación con sus pares empieza a tomar fuerza, y va creciendo hasta llegar a la intensidad de la adolescencia.

Recién a los 11, ó 12 años comienza el interés por el sexo opuesto como clara señal de crecimiento físico y emocional.

Los Tweens son chicos ansiosos por crecer y por eso sus ídolos y celebridades favoritas son adolescentes en los que proyectan lo que quieren llegar a ser el día de mañana. Anhelan llegar a la adolescencia, pero, en el camino, no dejan de disfrutar los beneficios de ser niños.

martes, 6 de diciembre de 2011

Las reinas del hogar… y del supermercado






Para el ama de casa contemporánea es importante aprovechar su tiempo al máximo, no sólo para cumplir a cabalidad con las tareas del hogar, sino también para el resto de sus prioridades, como lo son la familia y su desarrollo personal. Es por eso que la planificación de las compras se ha convertido en un hábito para la mayoría de ecuatorianas. Así lo refleja un estudio realizado por la investigadora de mercado Consultor Apoyo en el que el 51% de guayaquileñas encuestadas saben lo que comprarán antes de ir al supermercado y el 70% incluso posee una lista de compras escrita. Cifras similares se manejan en Quito, donde el 53% tiene previsto lo que comprará y de ellas, el 53% tiene una lista de compras escrita. No obstante, un alto porcentaje (79% en Guayaquil y 76% en Quito) admite que adquiere ítems que no constan en su lista inicial, siendo las golosinas y productos de cuidado personal los más mencionados.

Así como las amas de casa tienen el poder de decisión sobre lo que se compra, también lo tienen a la hora de elegir si es adecuado o no llevar a los hijos al supermercado. Ya sea porque consideran que así ellos aprenden, se entretienen y al mismo tiempo escogen lo que comerán, la mayoría de las encuestadas (63% GYE y 67% UIO) afirma que los hijos son buena compañía en el supermercado. Por otra parte, quienes rechazan esta idea manifiestan que piensan así porque los niños generalmente son inquietos y traviesos, lo que dificulta las compras y aumenta el tiempo que se dedica a esta actividad, que en promedio es de una hora quince minutos en el caso de Guayaquil y de una hora en Quito.
A pesar de que la mayoría de amas de casa considera conveniente la compañía de los niños, en realidad es la pareja quien habitualmente las acompaña (54% en Guayaquil y 49% en Quito), además de los hijos (35% en Guayaquil y 39% en Quito) y hay aquellas que van solas (22% en Guayaquil y 32% en Quito). Sorprendentemente, el 52% de guayaquileñas consultadas manifiesta que sin importar con quién vaya de compras al supermercado, nadie influye en lo que al final se lleva a casa, mientras que el 44% de quiteñas opinan de la misma manera.

Es así como las amas de casa se constituyen en las administradoras del hogar, tomando la mayoría de decisiones e influyendo directamente en las compras del hogar. Es ahí donde reside la importancia del análisis de este segmento, profundizando en sus características, actividades, hábitos y actitudes frente a los productos de mayor consumo de manera que se aseguren estrategias de mercado exitosas para las marcas.

Texto extraído de Perfil “Ama de Casa Ecuatoriana”,
un estudio Multicliente realizado por
CONSULTOR  APOYO
Inteligencia de Mercados.
Dirección General: Julia Helena Carrillo
Coordinación Ejecutiva: Patricia Triana
Equipo de Investigación: María Fernanda Endara
Colaboradores: Cristina Páez, Milton Paucar, Patricio Carrillo  
Costo del estudio completo: USD 750 + IVA
perfiles@consultorapoyo.com
consultor@consultorapoyo.com
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