La creciente preocupación por el nivel de inseguridad que vive el país es sin duda uno de los temas más destacados, no sólo en los medios a nivel nacional, sino en las conversaciones cotidianas de los ecuatorianos. Conciente de eso, el equipo técnico de Consultor Apoyo realizó una encuesta sobre la victimización, la misma que busca comprender con mayor exactitud lo que sucede en Guayaquil y Quito con relación a delitos perpetrados contra las personas y la propiedad.
Los resultados respecto al conocimiento de víctimas de sucesos de violencia en el último año señalan que para todos los tipos de delitos mencionados, Quito muestra cifras superiores con respecto a Guayaquil. Así, por ejemplo, el robo al paso asciende al 47% en Quito y 36% en Guayaquil, robo en vivienda o local, 21% y 4%; y robo de vehículo 16% y 2% respectivamente.
Otro punto importante de destacar dentro de los resultados del estudio es el tipo de armas utilizadas para ejecutar los delitos, siendo arma blanca y de fuego las más mencionadas (11% y 10% respectivamente). Sin embargo, es impactante conocer que una cifra similar (10%) se reflejó en la declaración de que el agresor no utilizó armas al momento de atacar.Por otra parte, la medición de acuerdo a los niveles socioeconómicos mostró que los segmentos que mayor número de afectados conocen son el B (medio típico y medio bajo) y C (bajo típico y bajo ascendente). El A (medio alto y alto) y D (muy bajo pobre), aunque en menor proporción, también afirman saber de casos de violencia por experiencias de familiares o amigos.
Si bien es entendible que los medios busquen incrementar la conciencia ciudadana frente al fenómeno de inseguridad que se vive en Ecuador, parece ser también necesario que se preste un énfasis especial a la prevención. Esto es algo que los encuestados evidentemente ya lo hacen, adoptando conductas de menor riesgo como parte de un nuevo estilo de vida. Entre las precauciones más mencionadas está el llegar más temprano a casa, salir menos que antes, no llevar efectivo y no tomar taxis en la calle. A pesar de aquello, el 41% de los ciudadanos consultados afirman haber sido víctimas de sucesos de violencia en los últimos 12 meses, una cifra que resulta alarmante por su incidencia. El robo al paso es el delito más mencionado (24%), manteniéndose la tendencia de que en Quito se reportan mayor número de casos que en Guayaquil. El estudio, que se realizó mediante la técnica de encuestas en hogares a 1200 personas, modifica la percepción general que se tiene de que el puerto principal es más peligroso que la capital, ya que el índice de delincuencia real resulta mayor en esta última ciudad.
El índice de seguridad es en consecuencia sumamente bajo, reportando que sólo un 2% de guayaquileños y quiteños aseveran sentirse seguros, frente a un altísimo 81% que se identifica como poco o nada seguro en su ciudad. Es importante destacar, como lo indica Gaitán Villavicencio en su texto “Violencia social e inseguridad comprobada en Guayaquil: diagnóstico de situación”, que la percepción de inseguridad de la ciudadanía es mayor que la inseguridad real, debido a la distorsión del imaginario social como consecuencia del amarillismo de algunos medios de comunicación, la debilidad del capital social y del etiquetaje étnico y social existente. Esto de cierta manera explica la brecha existente entre los delitos tanto conocidos como reportados y la percepción de seguridad e inseguridad en las ciudades investigadas. Además de que la evaluación de la labor de la policía en la ciudad de los encuestados no proporciona mayor sentimiento de seguridad, siendo el índice de calificación positiva a esta institución de 21%, regular 51% y negativa 27%, poniendo en evidencia la percepción ciudadana de la falta de un sistema de protección lo suficientemente equipado y preparado para combatir la delincuencia que soportan los ciudadanos a diario.
Si bien la percepción sobre la inseguridad reinante supera la realidad de la experiencia de las personas y en ello algo puede tener que ver la información que sobre la violencia despliegan los medios amarillistas, no es menos cierto que los hechos de violencia reportados hablan de una muy alta incidencia en la población. Se suma a ello la poca confianza que merece la labor de la policía. (Apenas el 20% de respuestas evalúa positivamente a la institución policial, mientras el 78% conceptúa su servicio de resguardo entre regular y malo).
En conclusión, una muy alta incidencia reportada de delitos a las personas, tanto en Quito como en Guayaquil, con mayor impacto en la capital que en el puerto principal, unida a una sensación de inseguridad general y de falta de protección y resguardo policial, caracterizan esta nueva forma de autopercepción ciudadana, víctima de la inseguridad y la violencia.
Levantamiento y análisis de información:
Metodología: Investigación Cuantitativa
Técnica: Encuestas cara a cara en hogares
Análisis: Análisis estadístico descriptivo
Fecha de campo: Del 27 de Junio al 10 de julio, 2011
Ciudades: Quito y Guayaquil
Error muestral: +/- 2.9% de error para 1200 casos
Nivel de confianza: 95%
Muestra:1200 casos





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